El ocaso de los dioses (Acerca de Prometheus, Ridley Scott y Alien) Redux

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“Diles que, ahora y en el futuro, cualquiera de sus descendientes que estando impuro haga la presentación de las cosas sagradas que los israelitas consagran al señor, será eliminado de mi presencia. Yo soy el señor.” Levítico 22-3

El regreso de Ridley Scott a la ciencia ficción después de 30 años provoco un hype enorme en los fans y no tan fans, después de todo, hace poco más de 3 décadas Scott redefinió dicho genero con dos enormes películas. Atrás quedaba el optimismo de películas como Star Wars, Close Encounters of the This Kind o E.T., aunque bien se podría argumentar que dichas películas tienen su toque depresivo. En el caso de Ridley Scott, el inglés eligió el tono de las películas de los 50, ya que sus dos épicas de ciencia ficción se desarrollan en universos oscuros, sombríos, sucios y deprimentes, el neo-noir que le llaman.

Por un lado, Alien es una historia sobre camioneros espaciales (o de marineros diría Conrad) a bordo de la Nostromo, una nave carguera de minerales, que sin querer se tropieza con una criatura, salida de una de las mentes más retorcidas, con forma de falo y que asesina a sus víctimas penetrándolas con su segunda quijada. “El organismo perfecto… un sobreviviente, no limitado por su conciencia, remordimiento o los delirios de la moral” como lo describe, con un toque de admiración, el androide Ash. Por otro lado, Blade Runner la cual transcurre en Los Ángeles en el año 2019, la cual cuenta la historia de Deckard un Blade Runner dedicado a “retirar” replicantes: androides creados genéticamente, visualmente indistinguibles de los humanos. Ambas películas nos muestran universos en los que la tecnología y las grandes corporaciones han ayudado al detrimento de la raza humana, ya sea el androide que no sigue las leyes de la robótica de Alien o el paisaje enormemente contaminado, monumental y dantesco en el cual nunca vemos la luz del sol de Blade Runner (Dependiendo de cuál de las 5 versiones se vea, claro está).

La nueva película de Ridley Scott rebosa de dichos elementos, sin embargo, trata de llevar el universo de Alien mas allá. Prometheus es una película más en la vena de 2001: Una Odisea del Espacio de Stanley Kubrick que Alien del mismo Scott. Desde los primeros planos que abren la película sabemos que esta historia no será un espectáculo de terror claustrofobico, por el contrario, deja entrever un universo mucho más amplio y desconocido a la vez, los primeros 3 minutos son tan bellos como la totalidad de The Tree of Life de Terrence Malick. Visualmente Prometehus es hermosa, no solo por los altos valores de producción, sino también por elementos comunes que podemos encontrar a lo largo de la historia, por ejemplo, el comedor que recuerda a esa fatídica comida en Alien, o los trajes espaciales que recuerdan a los utilizados por David Bowman y Frank Pool. Todo está cuidadosamente diseñado, los vehículos, la nave que le da nombre a la película, incluso la máquina que realiza cirugías. Ademas Ridley Scott es un maestro en crear universos creíbles, en Prometheus no nos quedará duda que el planeta LV-223 está del otro lado de la galaxia, todo es tangible, físico, todo esta ahí a nuestro alcance. James Cameron se haría un favor al ver Prometheus.

Pero hablando un poco de la trama… en Prometheus Scott intenta responder preguntas tan elementales y ancestrales como ¿de dónde venimos? y ¿quién nos creó? El título de la película ya es bastante descriptivo en ese aspecto, el dios que provee de conocimiento a los humanos, pero en general Prometheus deja al espectador con más preguntas que respuestas. En esta película no solo abundan esas criaturas mutantes que en algún momento nos hemos topado en alguna pesadilla, también abunda, la duda y el asombro ante lo desconocido y sobre todo la fe. El director explora la eterna batalla entre el conocimiento y la fe y aunque no ofrece respuestas claras, las preguntas que plantea son más interesantes. Ridley Scott espera que el espectador llene las “zonas grises” que se dejan en la trama. O eso creo. El misterio está ahí, las muertes especialmente grotescas están ahí, el androide “más humano que los humanos” está ahí y los personajes femeninos fuertes y badass están ahí, en general Prometheus toma todo lo que le hemos visto hacer a Scott antes y llevarlo a niveles hermosos, enormes y grotescos a la vez.

Sin embargo, el punto más débil del filme es el guion tremendamente accidentado y lleno de algunas de las situaciones más inverosímiles y absurdas jamás puestas en una pantalla de cine. Aún así, creo que hay decisiones altamente acertadas en la película, otras que no lo fueron tanto, una escena de más y algunas incongruencias en los personajes que simplemente los hacen ver como completos idiotas, y estamos hablando de una tripulación de científicos supuestamente calificados para el trabajo para el que se les contrató. Gran parte de la culpa la tiene el guionista Damon Lindelof, quien en su curriculum tiene ese desastre llamado Lost, pero Scott comparte gran parte de ésta por no meterle las manitas a ese guion confuso y por momentos estúpido. En general Prometheus es una gran película de ciencia ficción, visualmente hermosa, la cual podrá o no gustarles a algunos, pero sin duda nos dejará hablando de ella durante mucho tiempo.

*El poster presentado arriba es del usuario midnight marauder de behance.net. Si quieren videar mas de su increíble trabajo pushen aqui.

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