La Duna de Jodorowsky


Se necesita un poco de locura para crear una obra maestra” dice Michel Seydoux muy al principio de Jodorowsky’s Dune, el filme que documenta el intento de Alejandro Jodorowsky de llevar una (muy personal) versión de Dune, la novela de Frank Herbert; a las salas de cine. Si conocen la obra cinematográfica de Jodorowsky saben que el chileno no es ni de cerca un director de cine convencional. Y no hace mucha falta decir que no soy un admirador de Jodorowsky, tanto de  su balbuceo pseudo-espiritual-psico-mágico como de sus películas, que me parecen grandes e interesantes experimentos visuales, pero que para mi no son más que eso. Sin embargo en Jodorowsky’s Dune me encontré con un Alejandro que me fascinó, muy lejos de este viejo loco que filma a un dude mientras caga un lingote de oro en La Montaña Sagrada, en su lugar me encontré con un director de cine carismático que no solo está seguro de como debe verse, escucharse y rodarse su película, si no que tiene todos y cada uno de los detalles perfectamente definidos.

A diferencia de otros documentales sobre el proceso por el que las películas tienen que pasar antes de llegar a nuestras retinas, Jodorowsky’s Dune es la crónica de como una gran y prometedora producción llegó a convertirse en una gran “nada”. Obviamente Jodorowsky no sabía que su versión de Dune nunca iba a ver la luz cuando Michel Seydoux se ofreció a financiar su siguiente proyecto, por lo que Jodorowsky se dio a la tarea de encontrar a sus “guerreros espirituales” que le ayudarían a llevar su visión de Dune a la realidad. Mientras Alejandro nos cuenta como encontró a cada uno, algunos por simple y perra casualidad, uno no puede más que sorprenderse por la pasión que el chileno muestra aún después de 30 años. Esos “guerreros espirituales” resultarían ser gente de la talla de Dan O’BannonChris FossMoebius y H.R. Giger  total desconocidos en Hollywood en ese momento. La ambición, pasión y locura que Jodorowsky tenia con Dune es de admirarse. Probablemente, como dijo Seydoux, se necesita un poco de locura para siquiera pensar en tratar de filmar un proyecto con el alcance que Jodorowsky quería darle a Dune.  

Como siempre, ligeras connotaciones sexuales en la obra de Giger.
Como siempre, ligeras connotaciones sexuales en la obra de Giger.

En el fondo Jodorowsky’s Dune no es un documental sobre el triunfo, de hecho es todo lo contrario, el filme de Frank Pavich nos enfrenta al momento más difícil de cualquier persona, nos enfrenta a la posibilidad de fracasar al hacer eso que amamos y a las consecuencias de perseguir con inusitada locura nuestra propia y privada visión del mundo, hasta el punto de estar dispuestos a morir, aunque sea solo un poco por dicha visión.
Ridley Scott dijo en algún momento que “Estar adelantado a tu época, a veces es mucho peor que estar atrasado” y sin duda alguna la visión que Jodorowsky tenia sobre Dune -“Quiero crear un profeta, algo sagrado” dice Jodo en algún momento del documental– estaba tan adelantada a su época, que entiendo el porqué de su fracaso. El director quería filmar una película de 15 horas y a los estudios esto les pareció abominable, El Señor de los Anillos aún estaba a algunas cuantas décadas de distancia. Probablemente el filme de Jodorowsky tenia que fracasar para dar paso a las increíbles cosas por venir. 
Jodorowsky entro en una fase de depresión después del tremendo fracaso de esos dos años y medio de arduo trabajo que resultaron en “nada”. Pero Jodorowsky decidido a no dejarse vencer, tomo todas esas pequeñas (o grandes y enormes) ideas detrás de su Dune, y las plasmó en otros medios, convirtiendo esa gran “nada” en pequeños esbozos de lo que la “más grande película de ciencia ficción jamás filmada” pudo haber sido . Mientras tanto en Hollywood los grandes estudios empezaron a utilizar el trabajo de los artistas conceptuales que él había descubierto, (O’Bannon, Giger y Foss) especialmente en Alien de Ridley Scott, muy probablemente gracias a ese libro de más de 3,000 páginas que envío a los grandes estudios cinematográficos Hollywoodenses.

Deben de quedar dos ejemplares de este libro en todo el universo.
Deben de quedar dos ejemplares de este libro en todo el universo.

En cierta manera jamás podremos ver la “proverbial película de ciencia ficción”; como Kubrick llamó a 2001: A Space Odyssey, con gente como Mick Jagger, Salvador Dalí, Orson Welles en papeles protagónicos o incluso a Pink Floyd proveyendo el soundtrack. Incluso Jodorowsky nos da una gran idea, tomar sus ideas y realizar un filme animado de Dune, sin duda alguna puede resultar en algo fantástico ¿no?
Jodorowsky’s Dune es una vista obligada para cualquiera que quiera realizar cine, escribir el siguiente best-seller, carajo, para cualquiera que quiera escalar esa montaña, ya que Duna de Jodorowsky es el ejemplo perfecto de que del fracaso pueden surgir cosas maravillosas.

El filme era ambicioso, pero no demasiado. Yo tengo la ambición de vivir 300 años. No viviré 300 años, tal vez un año más, pero tengo esa ambición ¿Por qué no tener esa ambición? ¿Por qué? Debes tener la mayor ambición posible ¿Quieres ser inmortal? Pelea por ello. Hazlo. ¿Quieres hacer el arte de la película más fantástica? Inténtalo. No importa si fallas, necesitamos intentarlo.  Alejandro Jodorowsky

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